
“Peronistas” de ocasión: intendentes santafesinos se abrazan a Pullaro y Llaryora en busca de poder
Lo llamaron un “encuentro federal”, pero a la vista quedó como un asado de oportunistas
Se concretó una jugada política que dejó a más de uno con la boca abierta. En la casa del intendente de Funes, Roly Santacroce, se reunieron el gobernador cordobés Martín Llaryora y un grupo de intendentes santafesinos que, bajo el pretexto de “fortalecer vínculos”, mostraron que las convicciones parecen ser lo de menos cuando lo que está en juego es un lugar en la mesa del poder.
Lo llamaron un “encuentro federal”, pero a la vista quedó como un asado de oportunistas que ayer renegaban de Pullaro y del PRO, y hoy no dudan en sacarse fotos juntos para aparentar un espacio de “renovación peronista”.
Intendentes que dejaron las banderas de lado
Santacroce ofició de anfitrión, acompañado por Enrique Vallejos (Reconquista), Adrián Maglia (Granadero Baigorria), Guillermo Rajmil (Zavalla), Jorge Berti (Villa Constitución), Luciano Lemaire (Gobernador Crespo), Marcelo Andreichuk (San Cristóbal) y otros dirigentes.
El mensaje que difundieron fue el mismo de siempre: “abrir un espacio moderno, cercano a la gente y recuperar la mística peronista”. Sin embargo, lo que quedó claro es que estos “peronistas” eligieron arrimarse a Llaryora y Pullaro, los mismos que hasta hace meses eran adversarios políticos, con tal de asegurarse un lugar en el nuevo armado del frente Provincias Unidas.
Del discurso federal al reparto de poder
Llaryora llegó a Rosario para mostrarse con Pullaro en la Bolsa de Comercio y prometer que votará contra los vetos de Milei. Luego, directo al asado en Funes. La foto de la noche no fue la de un peronismo unido, sino la de un grupo de dirigentes negociando su futuro, buscando encajar en un esquema de poder que les garantice visibilidad y algún pedazo de la torta.
Mientras tanto, desde otro sector del PJ, el espacio “Vamos Santa Fe”, liderado por el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, reclamó unidad y rechazó estos movimientos individuales que solo profundizan las divisiones internas.
“Peronismo” made in Buenos Aires
Santacroce no dudó en marcar distancia de la lista que encabeza Agustín Rossi y declaró que “no los va a votar nunca más”. Sin embargo, su prédica federal se contradice cuando corre a abrazarse con Pullaro y compañía, los mismos que impulsan un esquema político en sintonía con el PRO y con un modelo que poco tiene que ver con las banderas históricas del peronismo.
En su estilo de outsider, el funense intentó justificar el encuentro diciendo que “Buenos Aires no debe poner los candidatos”. Pero la realidad es que, más allá de los discursos, este grupo de intendentes encontró en Provincias Unidas la oportunidad para mostrarse y negociar su cuota de poder, dejando de lado cualquier convicción partidaria.
Oportunismo disfrazado de renovación
Lo que comenzó como un asado terminó exponiendo lo que muchos sospechaban: una camada de dirigentes que se presentan como renovadores, pero que en los hechos son oportunistas del poder, capaces de cambiar de vereda en cuestión de meses.
El mensaje para los lectores es claro: mientras los problemas de la gente siguen esperando soluciones, los autodenominados “peronistas” juegan a ver quién consigue un mejor lugar en la foto.