
Proponen modificar la bandera y el escudo santafesino: “Ningún pueblo debe estar representado como vencido”
En el Día de la Memoria y Preexistencia de los Pueblos Indígenas Santafesinos, un historiador de Puerto Gaboto propone abrir el debate sobre la reforma de la bandera y el escudo provincial.
Cambiar la bandera y el escudo santafesino: una reparación histórica pendiente.
Por Profesor Ricardo N.González, Historiador de Puerto Gaboto.
Cada 8 de junio, la provincia de Santa Fe conmemora el Día de la Memoria y Preexistencia de los Pueblos Indígenas Santafesinos, una fecha profundamente significativa que invita a reflexionar sobre nuestra historia, nuestras identidades y las deudas aún pendientes con los pueblos originarios que habitaron y habitan este territorio mucho antes de la conformación del Estado provincial y nacional.
La incorporación de esta fecha al calendario escolar oficial santafesino representó un paso histórico. No solo porque garantiza que en todas las escuelas de la provincia se recuerde y trabaje esta efeméride, sino porque constituye una herramienta concreta para visibilizar culturas, memorias y cosmovisiones que durante siglos fueron silenciadas o relegadas a un lugar marginal en el relato oficial.
Puerto Gaboto ocupa un lugar central en esta construcción colectiva de memoria. Allí, cada año, la plaza se transforma en un espacio de encuentro, reflexión y reconocimiento, donde comunidades indígenas, instituciones educativas, autoridades y vecinos participan de un acto que busca honrar la preexistencia cultural de los pueblos originarios santafesinos y reivindicar su presencia viva en nuestra identidad provincial.
Nada de esto hubiera sido posible sin el compromiso de dirigentes y funcionarios de distintos signos políticos que, dejando de lado diferencias partidarias, comprendieron la importancia histórica y humana de avanzar en una verdadera política de memoria y reparación.
A partir del año 2021, durante la gestión provincial del gobernador Omar Perotti, con la profesora Adriana Cantero al frente del Ministerio de Educación y la profesora Alejandra Cian como directora de Educación Intercultural Bilingüe, se impulsó institucionalmente esta conmemoración. En Puerto Gaboto, la entonces presidenta comunal Sandra Aguirre acompañó y sostuvo el enorme desafío de organizar un acto respetuoso de las cosmovisiones ancestrales, entendiendo que no se trataba solamente de una ceremonia, sino de un gesto profundo de reconocimiento histórico.
Hoy, en un nuevo 8 de junio, la Comuna de Puerto Gaboto, bajo la gestión del presidente comunal Juan Pablo Ruiz, vuelve a dar un paso importante en la puesta en valor y visibilización de la lucha por el reconocimiento cultural preexistente de todos los pueblos indígenas reconocidos por la provincia de Santa Fe. Cada acción estatal que recupera estas memorias fortalece una identidad santafesina más amplia, inclusiva y representativa de toda su diversidad histórica y cultural.
Sin embargo, aún quedan deudas pendientes. El reconocimiento no puede limitarse únicamente al plano simbólico. También debe traducirse en acciones materiales, institucionales y políticas concretas.
Por eso, resulta necesario abrir un debate profundo sobre algunos símbolos provinciales que todavía expresan visiones propias de otra época. Un ejemplo claro es la bandera y el escudo de la provincia de Santa Fe, donde las flechas que representan a las comunidades indígenas aparecen orientadas hacia abajo, como símbolo histórico de sometimiento y derrota.
En pleno siglo XXI, ningún santafesino debería sentirse representado por símbolos que remitan a la humillación de otros pueblos. Nuestra bandera provincial debe cobijar y representar a todos por igual. No hay santafesinos vencedores ni vencidos. Hay pueblos, comunidades e identidades que, con su presencia y su memoria, construyen la historia colectiva de Santa Fe.
Sería un gesto de enorme madurez institucional y reparación histórica que la Legislatura de la Provincia, a instancias del gobernador, impulse un proyecto de ley para reformar la bandera y el escudo santafesino, adecuándolos a una mirada democrática, plural y respetuosa de todos los pueblos que conforman nuestra identidad.
La memoria no debe ser solamente un homenaje al pasado. Debe ser también una herramienta para construir un futuro más justo, donde el reconocimiento cultural deje de ser una consigna y se transforme en una política pública permanente.
