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GABOTO: ¿LUCÍA MIRANDA INSPIRÓ A SHAKESPEARE?

Carta de lectores por Joaquin Cairó.

GABOTO: ¿LUCÍA MIRANDA INSPIRÓ A SHAKESPEARE?

Carta de lectores por Joaquin Cairó.

La leyenda que nació en Puerto Gaboto y recorrió el mundo (PRIMERA PARTE)

Una historia de amor imposible, pasión, traición y tragedia que se cuenta desde hace siglos en las costas del Carcarañá. Fue escrita por primera vez en 1612, recreada en novelas, óperas y obras de teatro, y se dice que incluso inspiró a William Shakespeare en su célebre drama “La tempestad”.

La leyenda de Lucía Miranda

Según el relato de Ruy Díaz de Guzmán, nieto de una indígena guaraní y autor de La Argentina Manuscrita (1612), Lucía Miranda era una joven andaluza que, tras un romance prohibido con el soldado Sebastián Hurtado, se embarcó en la expedición de Sebastián Gaboto hacia el Río de la Plata. A escondidas, habrían viajado juntos hasta fundar, en 1527, el fuerte de Sancti Spiritu, el primer asentamiento europeo en el actual territorio argentino, en la confluencia de los ríos Carcarañá y Coronda.

Allí, Lucía despertó el deseo del cacique timbú Mangoré, quien, rechazado por la joven, organizó un ataque contra el fuerte. Su hermano, Siripo, lo acompañó. El fuerte fue incendiado en septiembre de 1529. Mangoré murió, pero Siripo tomó cautiva a Lucía y la obligó a convivir con él. Cuando Sebastián Hurtado regresó y buscó rescatarla, fue capturado. Ambos fueron condenados a muerte por mantener su amor en secreto: él asesinado a flechazos, ella quemada viva. Así, la tragedia se inscribió como uno de los primeros mitos de amor y violencia en el corazón del continente sudamericano.

¿Qué hay de cierto en esta historia?

No existen registros históricos que confirmen la existencia de Lucía Miranda ni de mujeres en la expedición de Gaboto. Tampoco hay documentos que nombren a los caciques Mangoré y Siripo. Se trata, probablemente, de un relato construido 80 años después de los hechos, con una fuerte carga simbólica y política: mostrar a los pueblos originarios como violentos y justificar la conquista.

La figura olvidada: Margarita

Mientras Lucía es la heroína romántica del mito, la historia verdadera dejó huellas de otra mujer: Margarita, una india libre del Paraná capturada durante la destrucción del fuerte y vendida como esclava por Gaboto en Sevilla en 1530. Ella, y muchas otras indígenas, fueron las verdaderas cautivas, invisibilizadas por los relatos oficiales. Su historia fue reconstruida por investigadores como José Toribio Medina y Florencia Roulet, revelando el doloroso destino de mujeres utilizadas como esclavas sexuales, rehenes o vendidas en Europa.

Lucía en la literatura… ¿y en Shakespeare?

La leyenda de Lucía Miranda fue recreada por numerosos autores: Rosa Guerra, Eduarda Mansilla, Miguel Ortega, Celestina Funes, Hugo Wast y Manuel José de Lavardén, entre muchos otros. En 1789, Lavardén estrenó en Buenos Aires la obra Siripo, primera pieza teatral escrita y representada en el Río de la Plata.

Pero su influencia trascendió fronteras: se cree que el relato llegó a oídos del dramaturgo William Shakespeare a través de viajeros y cronistas ingleses, como Richard Hakluyt o Thomas Harriot. Algunos estudiosos afirman que el argumento de The Tempest (1611) (una isla remota, el amor entre una joven blanca y un “salvaje”, el conflicto entre mundos opuestos) está inspirado, al menos parcialmente, en la leyenda de Lucía Miranda. Aunque esta conexión no está probada, refuerza el eco cultural que tuvo la historia a nivel internacional.

Un mito fundacional para Puerto Gaboto

Más allá de su veracidad, la leyenda de Lucía Miranda forma parte del alma de Puerto Gaboto. Relatada generación tras generación, inspiró canciones, peñas culturales, obras de teatro escolar y hasta propuestas de monumentos. Don Amadeo Soler, gran historiador local, pedía en sus textos erigir una placa en el monte frente al Anegadizo, donde según la tradición ocurrieron las muertes de Lucía y Sebastián.

Del amor idealizado a la historia silenciada

Mientras la figura de Lucía Miranda representó para el imaginario europeo la pureza, la fe cristiana y el amor romántico, las mujeres indígenas reales (como Margarita) sufrieron cautiverio, violencia y esclavitud. El contraste entre el mito y la historia desnuda la visión colonialista que dominó los relatos de la época, donde el indígena era presentado como traidor o salvaje, y el conquistador como víctima noble.

¿Una maldición de Lucía Miranda?

Entre los dichos populares que circularon en Gaboto durante décadas, algunos afirmaban que Lucía Miranda, antes de morir en la hoguera, habría maldecido el lugar donde fue cautiva. Según esa creencia, Puerto Gaboto nunca podría prosperar debido a aquella supuesta condena. Sin embargo, esa versión carece de todo fundamento histórico. Más que una maldición, lo que ha existido es una carencia estructural y abandono prolongado que afectaron a muchos pueblos del interior. Los mitos, a veces, reflejan frustraciones reales, pero no determinan el destino de una comunidad con tanta historia y potencial.

¿Por qué fue realmente destruido el Fuerte Sancti Spiritu?

La leyenda popular habla de un ataque motivado por los celos de un cacique enamorado. Sin embargo, los registros históricos y las crónicas posteriores permiten comprender un contexto mucho más complejo.

Durante los primeros meses, la relación entre los expedicionarios de Gaboto y los pueblos originarios (principalmente timbúes, chanás y guaraníes) fue de colaboración y relativa convivencia pacífica. Los indígenas abastecían al fuerte con alimentos y mantenían un trato diplomático. Pero todo comenzó a tensarse con el paso del tiempo, especialmente tras la llegada en 1528 de la segunda expedición, al mando de Diego García de Moguer. Esta fuerza no sólo duplicó el número de europeos en la región, sino que trajo consigo conflictos internos, disputas por el mando y un creciente autoritarismo hacia las comunidades locales.

A medida que escaseaban los recursos, se intensificaron los requerimientos forzados de alimentos, los castigos y el desprecio por las costumbres indígenas, generando un ambiente hostil y resentido. Algunas crónicas (como las citadas en los procesos contra Gaboto en España) afirman que se produjeron maltratos, saqueos y hasta capturas de indígenas como rehenes o esclavos, lo que desencadenó una respuesta organizada.

Finalmente, el 10 de septiembre de 1529, en ausencia de gran parte de la tropa, los pueblos originarios atacaron el fuerte. Fue un acto de resistencia, no de celos. La destrucción de Sancti Spiritu fue la consecuencia de un proceso de deterioro del vínculo entre los europeos y los pueblos nativos, agudizado por la presencia simultánea de dos expediciones y la imposición violenta de la lógica colonial.

Próximamente la segunda parte, en donde hablaremos de la histórica Peña "Lucía Miranda" de Puerto Gaboto.

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Fuentes consultadas:

•Ruy Díaz de Guzmán: La Argentina Manuscrita, 1612.

•González, Ricardo N.: Puerto Gaboto. Génesis y desarrollo social del primer pueblo argentino, Rosario, 2014.

•Medina, José Toribio: El veneciano Sebastián Gaboto al servicio de la Corona de España, Chile, 1908.

•Soler, Amadeo P.: Los 823 días del fuerte Sancti Spiritu, Rosario, 1981.

•Pizarro, Mar Langa: La gran figura silenciada: la mujer en el primer siglo de la conquista rioplatense.

•Roulet, Florencia: De Lucía a Margarita: el cautiverio femenino en la conquista rioplatense.

•Guerra, Rosa: Lucía Miranda, Buenos Aires, 1860.

•Sapei, Pablo: La leyenda de Lucía Miranda, ensayo de divulgación histórica.

•Relatos de la localidad

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Joaquin Cairó , MUSEO VIRTUAL PUERTO GABOTO.

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