Campazzo y una noche histórica: primer doble-doble y récord de puntos en su mejor partido en la NBA.

Campazzo y una noche histórica: primer doble-doble y récord de puntos en su mejor partido en la NBA.

Tremenda, colosal, soñada, fantástica, inmensa y todos los adjetivos que gusten agregar, se ajustan a la perfección para describir lo que fue la noche histórica de Facundo Campazzo en la NBA. En un altísimo nivel, el base argentino cerró su planilla con un récord personal en puntos, en rebotes, 10 asistencias y – de pie- su primer doble-doble en lo que sin dudas fue su mejor partido desde su llegada a la liga de básquet más importante del mundo.

Con un Facu en llamas, que sacó a relucir su mejor versión en el último cuarto, cuando el equipo más lo necesitó, Denver venció 114-112 a New Orleands, logró su tercera victoria al hilo y la 15º en los últimos 18 partidos, una racha que justamente comenzó el 26 de marzo justamente con una victoria frente a los Pelicans. Por su actuación, Campazzo no sólo fue elegido como una de las grandes figuras de la noche, sino que encima se ganó el reconocimiento más grande que se puede ganar cualquier jugar de la NBA, la ovación de las más de 4000 personas que pudieron asistir al partido en el Ball Arena.

Así, en una noche soñada, el ex base del Real Madrid, Murcia y Peñarol, sumó 19 puntos (3 de 3 en dobles, 3 de 6 en triples), 10 asistencias, 6 rebotes (el récord anterior era de 5), 2 robos y una tapa, en 36 minutos de juego. Hasta este juego, el récord personal de Facundo en puntos eran los 16 que había convertido frente a Atlanta Hawks en febrero de este año.

Si bien Denver dominó el juego de punta a punta, llegaron a dominar por una máxima de 14 puntos y arrancaron el último cuarto con una ventaja de 8 puntos, conducidos por Michael Malone dejaron escapar la diferencia y no la pasaron bien en los últimos 12 minutos del partido. Y fue ahí donde apareció Facu para consagrarse como uno de los mejores de la noche: se despachó con 15 puntos de los 19 que convirtió en todo el partido y fue vital para sostener la ventaja de los Nuggets, que si bien perdieron el parcial 34-27, pudieron quedarse con la victoria por dos.

“Fue muy divertido”, contestó un Campazzo feliz ante los micrófonos, mientras bajaba una tremenda ovación desde las tribunas del Ball Arena. Pero la cosa no quedó ahí, porque al advertir que su voz se escuchaba en todo el estadio, se le ocurrió pedir perdón por su inglés, lo que generó una catarata de aplausos aún más grande por parte del público. ¿La respuesta del argentino? Un aplauso para todos ellos.

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